El 7 de enero, el Comité francés de la UICN organizó una rueda de prensa con motivo de la publicación de un folleto dedicado al enfoque «One Health». El objetivo de este documento es hacer que este enfoque sea comprensible y operativo, ya que, con demasiada frecuencia, solo se utiliza en situaciones de crisis. Tras tres años y medio de trabajo colectivo, el folleto transmite un mensaje fundamental: es hora de pasar de la reparación a la prevención en el origen, eliminando las barreras entre las políticas públicas.

Este folleto recuerda por qué la urgencia ya no es teórica. Más de seis de cada diez enfermedades infecciosas humanas son zoonóticas, y cada año surgen alrededor de cinco nuevas enfermedades humanas, tres de las cuales son de origen animal: la multiplicación de los contactos no controlados entre seres humanos, animales y ecosistemas se ha convertido en un mecanismo estructural, alimentado por la deforestación, el cambio en el uso de la tierra, la contaminación, el cambio climático o el comercio internacional de especies. El tráfico de especies silvestres, en particular, aumenta las interacciones de riesgo y debilita los ecosistemas, lo que constituye un factor de prevención sanitaria en sí mismo.
En este contexto, el papel de la UICN es específico y complementario: la UICN no es una organización sanitaria, y eso es precisamente lo que le da su valor añadido en One Health. Aporta el análisis de los determinantes ecológicos, el conocimiento de los territorios, la experiencia de las áreas protegidas y la gobernanza de la biodiversidad, con el fin de afianzar la prevención en la acción sobre las causas. Este enfoque se inscribe en una trayectoria política ya iniciada en el seno de la Unión: en el Congreso Mundial de la Naturaleza de Marsella (2021), una resolución relacionó explícitamente One Health con la prevención de pandemias, subrayando la necesidad de reducir los factores de riesgo relacionados con la erosión de la biodiversidad y las presiones sobre los ecosistemas.
El Congreso Mundial de la Naturaleza 2025 en Abu Dabi marcó un hito con la adopción de dos resoluciones que convierten a One Health en una prioridad estructural. Una de ellas insta a la UICN a elaborar una estrategia sólida de One Health, desarrollar asociaciones con el sector de la salud y producir recursos técnicos y formación adaptados a los contextos locales. La otra insiste en el paso de lo global a lo local: reforzar el diálogo con la «Cuadripartita» (OMS, FAO, PNUMA, OMSA), fomentar una financiación realmente integrada e invitar también a las empresas a integrar One Health en sus estrategias de responsabilidad social. Este marco obliga a medir de otra manera el rendimiento público: menos en reacción, más en prevención y más cerca de los territorios.
Por último, esta publicación se produce a pocos meses de la Cumbre Internacional One Health, que se celebrará en Lyon el 7 de abril de 2026 y que puede hacer que One Health pase del ámbito de las intenciones al de los compromisos. El objetivo de este folleto es proporcionar claves y palancas concretas para lograrlo, y recordar que One Health solo tiene interés si realmente rompe los silos.

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