Este día del clima sirve para recordarnos su rol en el desarrollo integral de las sociedades y cómo su relación con distintos aspectos naturales y sociales es indispensable para la conservación.

El cambio climático es un tema que nos concierne a todos y que en los últimos tiempos ha estado de forma reiterada en el centro de nuestras agendas locales e internacionales. Los efectos del cambio climático intensifican la competencia por recursos como la tierra, la seguridad alimentaria y el agua, exacerbando cada vez más las tensiones socioeconómicas y afectando el bienestar de las distintas poblaciones, especialmente de las poblaciones más vulnerables.

La actividad humana contribuye fuertemente al deterioro del clima y a la pérdida de ecosistemas que ayudan a contrarrestarla. Cada año se liberan en la atmósfera miles de millones de toneladas de CO2 y otros gases de efecto invernadero como resultado de la producción de carbón, petróleo y gas. Adicionalmente, los ecosistemas del planeta no logran absorber las enormes cantidades de gases que emitimos, generando un desbalance en la cantidad de CO2 y aumentando los efectos de la crisis climática.

Es importante resaltar la importancia de la preservación de los ecosistemas y el vínculo que el clima tiene con la biodiversidad. Los cambios climáticos están causando la redistribución geográfica de especies vegetales y animales globalmente. Entender las relaciones recíprocas entre biodiversidad y cambio climático, ayuda tanto al manejo local de la biodiversidad, como al establecimiento de políticas que son implementadas en escalas temporales y espaciales mayores.

Las transformaciones fundamentales en todos los aspectos de la sociedad son importantes para contrarrestar la crisis climática, esto incluye el cultivo de los alimentos, el uso de la tierra, el transporte de mercancías y el fomento de nuestras economías. Desde la UICN se ha propuesto el término de las Soluciones Basadas en la Naturaleza, las cuales se refieren a un conjunto de acciones y políticas que aprovechan el poder de la naturaleza para abordar nuestros desafíos. Es imperativo hacer uso de ellas para contrarrestar los efectos de la crisis climática.

Finalmente, la sincronización de las agendas internacionales es primordial para lograr los objetivos planteados. Mantener por debajo de 2°C el aumento de la temperatura, incrementar la protección de las áreas protegidas, disminuir la deforestación y las emisiones de CO2, son desafíos que se deben abordar desde todos los niveles sociales y que deben tener en cuenta la voz de las distintas poblaciones. Eventos como el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, la COP15, que tendrá continuación en 2022 y la COP26 que viene de suceder en Glasgow, permiten reunir y comprometer las acciones políticas de todas las Partes.

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